Imagina estar en una vasta pradera donde el viento corre libre y el sol acaricia la tierra. De repente, ¡ves un caballo galopando a toda velocidad! No es un animal cualquiera… ¡es un verdadero símbolo de libertad y energía!
Los caballos son mamíferos herbívoros que se alimentan de pasto, hojas y hierbas. Son expertos en correr, gracias a sus patas largas y su musculatura potente, diseñadas especialmente para alcanzar grandes velocidades y resistir largas distancias.
Aunque solemos imaginarlos en campos abiertos, los caballos pueden vivir en distintos ecosistemas porque ¡Se adaptan con facilidad!
No les gusta estar solos. Viven en manadas, cuidándose entre ellos. ¿Sabías que incluso pueden dormir de pie? ¡Es su manera de estar siempre listos para correr si sienten peligro!
El caballo no necesita alas para volar ni motores para correr. Su poder está en su cuerpo, en su instinto salvaje, y en su increíble capacidad para conectar con la naturaleza y con nosotros.
Objetivo: Aprender sus características físicas, su alimentación, comportamiento social y su capacidad de adaptación a diferentes entornos